Me gusta
Y me gustas tú, tu piel clara contrastando contra el canela de la mía, tus ojos que brillan cuando me acerco y el perfume que desprendes. Me gusta el sabor salado de tu piel y de esa gota que resbala lentamente desde tu frente hacia el pecho; me detengo a saborearla siguiendo su recorrido con mi lengua, degustando su huella en tu cuello, mientras tu carótida palpita cada vez con más fuerza. Y entonces me alejo traviesa, sabiendo que seguirás mi vuelo fugitivo para robar un beso de mis labios y continuar el juego, y eso también me gusta.


