Safari
Vamos, te invito a realizar un safari sobre mi piel. Piérdete en las ardientes dunas de mi cuerpo, las tibias mesetas de mi vientre y las oscuras malezas que hay en mí. Bebe del lago de mi ombligo mientras exploras esta geografía a ratos salvaje y a ratos conocida. Avanza con cautela, atravesando la cascada oscura de mi cabello para encontrarte repentinamente con la bestia del deseo agazapada tras mis pestañas, una bestia dispuesta a atacarte y devorarte una vez más.


